Babalum

02-03-2008

The Funded - Web donde las startups se unen para evaluar a sus inversores

A raiz de la noticia aparecida en diversos medios Las startups se unen en internet para evaluar a sus inversores (Artículo original en Noticiasdot.com) he navegado un poquito “The Funded“.

En principio se trata de una Web claramente enfocada un público objetivo reducido, emprendedores e inversores. Los emprendedores valoran a los inversores que conocen diversos aspectos y se establece una puntuación global. La empresa de Capital Riesgo más valorada es Sequoia, conocida por su participación en Google, Youtube o Fon.

Son muy interesantes las cartas abiertas de los emprendedores a las empresas de Capital Riesgo. La mayoría de cartas tratan el mismo tema. Los emprendedores piden que se les trate con un mínima seriedad y cortesía profesional. Por lo visto es costumbre de las empresas Capital Riesgo no cumplir plazos prometidos de respuesta o simplemente no dar señales de vida incluso después de reuniones o después de haber intercambiado información. Al menos podrían decir que no les interesa.

Por lo demás el resto de comentarios está reservado solo a miembros registrados. Según TheFunded.com son ya más de 6.000 emprendedores en todo el mundo. Las solicitudes de alta son comprobadas manualmente.  Ya os contaré si aceptan la mía….

Sorprende que con un público objetivo tan limitado tengan un Alexa de 50.000. Esto demuestra una vez más cuan sesgado puede estar Alexa en casos de Webs principalmente usadas por gente del sector Internet.

26-09-2007

Manual sobre Inversores (11)

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22. Necesitas inversores.

Algunos emprendedores dicen “Quién necesita inversores?” Empíricamente la respuesta parece ser: todo el que quiera tener éxito. Prácticamente todas y cada una de las startup de éxito ha buscado financiación externa en algún momento.

¿Por qué? Lo que la gente que cree que puede prescindir de los inversores olvidadn es que tendrán competencia. La pregunta no es si necesitas inversión externa o no, sino si más recursos te pueden ayudar. Si la respuesta es positiva y no buscas esa financiación, entonces aquellos competidores que si la obtengan tendrán una ventaja sobre ti. Y recuerda que en una startup una pequeña ventaja inicial puede convertirse en mucho.

Mike Moritz dijo que invirtió en Yahoo porque pensó que llevaban una ventaja de unas dos semanas a sus competidores. En realidad ésta ventaja resulto no ser tan significativa ya que al cabo de tres años apareció Google y le dio una patada en el culo a Yahoo, pero aún así hay algo de cierto en esas palabras. A veces una pequeña ventaja puede convertirse en un “si” para tu proyecto y un “no” para el proyecto competidor (ver los comentarios sobre la no linealidad de la vida en el librobit 32 de “Confundidos por el azar” de Nassim Taleb)

Pienso que a medida que vaya siendo menos costoso emprender una startup, irá siendo posible tener éxito en un mercado competitivo sin necesidad de fondos externos. Ciertamente buscar financiación tiene sus costes, pero en el momento de escribir éstas líneas todavía se puede decir que empíricamente esos costes acaban siendo muy rentables.

23. A los inversores les gusta que no los necesites.

Muchos emprendedores se aproximan a los inversores como si precisaran de su permiso para crear su compañía – un poco como en si estuviésemos en el colegio. Pero en la mayoría de casos éstos no hacen falta en absoluto, aunque pueden facilitar las cosas.

De hecho, los inversores prefieren con diferencia si no los necesitas. Lo que les sube la adrenalina, consciente e inconscientemente, es el tipo de startup que les dice “el tren está a punto de salir ¿lo tomáis o os lo vais a perder? “. Contrariamente les aburren frases como “¿por favor, podríamos obtener algo de dinero para fundar una compañía?”

A muchos inversores les gustan más el tipo de startups que los tratan de forma ruda. De todas formas ten en cuenta que las Capital Riesgo suelen ser bastante buenas a la hora de evaluar a las personas. Así que no trates de fingir y tratarles de forma ruda a no ser que esté seguro de que eres el siguiente Google, porque te calaran en dos segundos. En su lugar procura tener siempre un plan B. Ten planificado de antemano un plan alternativo para empezar tu andadura si un inversor te rechaza. Tener ese plan es el mejor seguro que puedes tener para nunca necesitarlo.

Consecuentemente no deberías arrancar una empresa que sea demasiado costosa de arrancar porque sino estarás a merced de los inversores. Si realmente quieres hacer algo que cueste mucho dinero, empieza por una parte más pequeña y amplía tus ambiciones para cuando vayas a buscar financiación.

Por lo visto el animal que tiene mayor probabilidad de sobrevivir a una guerra nuclear es la cucaracha ya que es muy difícil de matar. Eso es lo que deberías querer ser inicialmente como startup. En vez de ser una bonita y frágil flor que necesita tener su tallo protegido en un tubo de plástico para sostenerse, es mejor ser pequeño, feo e indestructible.

Paul Graham

El artículo original está en: http://www.paulgraham.com/guidetoinvestors.html
Artículos relacionados: Diez mitos acerca de emprender negocios tecnológicos

Fin

25-09-2007

Manual sobre Inversores (10)

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20. Los inversores no se dan cuenta cuanto cuesta realmente obtener financiación de ellos

Obtener financiación es un enorme consumidor de tiempo y energía justo en el momento cuando una startup necesita estar focalizada en su producto y proyecto. No es infrecuente que se tarde entre 5 y 6 meses para cerrar una ronda de financiación. Seis semanas es muy rápido. Además no se trata de un tema que puedas llevar en paralelo con otros temas. Cuando buscas financiación es inevitable que se convierta en el foco principal de la empresa. Esto obviamente significa que desarrollar tu producto pasa a un segundo plano.

Imagina que un proyecto con 10 semanas de antigüedad empieza a hablar con una empresa de Capital Riesgo después de un día de demostración de producto y consigue culminar un acuerdo de financiación en ocho semanas.

En éste caso el 44% de la existencia del proyecto no ha sido dedicado a lo que debería ser primordial, al desarrollo del producto. Imagina si finalmente no se cierra el acuerdo…

Cuando una startup vuelve a trabajar en su producto después de cerrar la ronda de financiación, es como si volvieran al trabajo después de meses de larga enfermedad. Han perdido gran parte de su velocidad y motivación.

Los inversores no suelen ser conscientes hasta que punto, permitir que los procesos se prolonguen durante tanto tiempo, perjudican a las empresas en las que invierten

Pero las startups si se dan cuenta. Por ello pienso que hay una gran oportunidad para crear una nueva clase de empresas de capital riesgo que inviertan menores cantidades, pero que prometan denegar o confirmar las operaciones en un plazo muy corto. Si existiese éste tipo de empresa de Capital Riesgo, sin duda lo recomendaría a todos los emprendedores antes que a ninguna otra, no importa el prestigio que tuviese. Las startups viven de su velocidad y dinamismo.

21. A los inversores no les gusta decir que no.

La razón por la cual se tarda tanto en cerrar un acuerdo con inversores es que en realidad les cuesta aclarar sus ideas. Las Capital Riesgo no suelen ser compañías demasiado grandes, podrían cerrar un acuerdo en 24 horas si quisieran. Pero normalmente dejan que las reuniones iniciales se prolonguen a lo largo de varias semanas. El motivo es que no suelen intentar predecir si la startup tendrá éxito sino ver si ya se encuentran en una situación ganadora. Les importa mucho lo que el mercado u otras empresas de Capital Riesgo piensen acerca de tu empresa. Para averiguarlo no les basta con reunirse contigo.

Dado que suelen invertir en proyectos que o bien cambian muy rápidamente o de los que en realidad no entienden nada, cuando rechacen tu proyecto lo harán dejando una puerta abierta, de manera que, si en un momento futuro las cosas cambian, puedan decir que en realidad no rechazaron el proyecto sino que no se cerró el acuerdo por otras causas.

A no ser que conozcas éste mundo, quizás ni te des cuenta que te han rechazado. Veamos un ejemplo de una Capital Riesgo diciendo que “no”:

“Realmente estamos entusiasmados con su proyecto y nos gustaría mantenernos en contacto cercano mientras lo continúan desarrollando”
Traducido a un idioma más directo, esto significa: “No vamos a invertir en tu proyecto, pero quizás cambiemos de opinión si en algún momento las cosas realmente empiezan a funcionar”

En ocasiones son más claros e indican: “Necesitamos ver algunos resultados”. Resumiendo, invierten en ti solo si demuestras que empiezas a tener muchos usuarios interesados en tu producto. Pero claro, eso es lo que haría cualquier Capital Riesgo. En realidad te dicen que todavía estás en la casilla número 1.

La manera inequívoca para saber si están interesados en ti o no es mirar tus manos. Si sostienen una carta de términos están interesados, si tus manos están vacías, no.

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24-09-2007

Manual sobre Inversores (9)

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18. Los inversores tienen un perfil de riesgo distinto a los fundadores

La mayoría de personas preferían ganar 1 millón de dólares con una probabilidad del 100% que ganar 10 millones de dólares con una probabilidad del 20%. Los inversores tienen suficiente dinero para permitirse ser racionales. Por ello siempre están animando a los emprendedores a que se la jueguen. Si una empresa funciona bien, los inversores pedirán a los fundadores que rechacen ofertas de compra. De hecho, la mayoría de startups que rechazan ofertas de compra acaban teniendo muy buenos resultados. A pesar de ello suele ser una decisión muy difícil para los fundadores porque no hay garantías de que todo salga bien y pueden acabar perdiéndolo todo.

Si alguien te ofrece comprar a 5 millones de dólares de valoración y dices que no, la situación es exactamente igual que si tuvieras 5 millones de dólares y los apostaras en una jugada a la ruleta.

En el mencionado caso los inversote dirán que la empresa vale mucho más. Posiblemente tengan razón, pero eso no significa necesariamente que sea incorrecto vender. Cualquier asesor financiero que invierta todo el dinero del mismo cliente en acciones de una sola empresa privada, probablemente pierda su licencia.

Es cada vez más frecuente que los inversores dejen que los fundadores vendan sus participaciones, al menos parcialmente. Eso posiblemente resuelva la situación. La mayoría de fundadores tienen un nivel de vida tan bajo que se sentirán ricos por unas cantidades que a los inversores no les parecerán excesivas.

De todas formas se está avanzando muy poco a poco por ésta vía porque las Capital Riesgo no quieren parecer irresponsables y prefieren ser conservadoras.

19. Hay mucha variedad de inversores

Hace años cuando era fundador pensaba que todas las Capital Riesgo eran iguales y es que realmente parecen iguales. Desde que trato con ellas con mayor frecuencia he aprendido que algunas son más listas que otras.

Se mueven en un negocio donde los ganadores tienden a seguir ganando y los perdedores tienden a seguir perdiendo. Cuando una Capital Riesgo ha tenido éxito en el pasado, todo el mundo quiere que invierta en su empresa y consecuentemente tienen la ventaja de poder escoger mucho más los proyectos.
Éste circulo virtuoso provoca que en el mercado del Capital Riesgo las diez empresa más grandes viven en un mundo muy distinto que por ejemplo la número cien de ese hipotético ranking. Suelen ser más listos y comportarse de forma más calmada. No necesitan hacer cosas raras y tampoco quieren ya que es tienen que defender más su marca.

Opino que solo hay dos tipos de empresas de Capital Riesgo de las que deberías obtener financiación suponiendo que te puedas permitir el lujo de elegir: el grupo de las 20 mejores o un reducido grupo de nuevas Capital Riesgo que aún no han tenido tiempo de llegar a las primeras posiciones.

Es todavía más importante ir a por una de las 20 mejores si eres un “hacker” ya que suelen sentirse más seguros y es menos probable que te asignen un gestor como CEO, tal como se solía hacer en los años ’90. Si pareces listo y quieres hacerlo, te dejarán gestionar tu propia empresa.

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23-09-2007

Manual sobre Inversores (8)

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16. Los inversores pactan entre ellos

Los inversores no están sujetos a las leyes antimonopolio. Por suerte, ya que en regularmente hacen cosas que entonces serían ilegales. Conozco personalmente algunos casos donde uno de los inversores convenció a otro inversor a no presentar una oferta competidora a cambio de repartirse oportunidades futuras.

En principio los inversores compiten por los mismos acuerdos, pero en realidad es que hay muchas oportunidades de inversión lo que conlleva a que el espíritu de colaboración supere al de competir. Aunque un inversor concreto pueda tener una muy buena relación con el fundador del proyecto en el que invierte, dicha relación solo durará unos años, mientras que su relación con otras empresas inversoras durará toda su carrera profesional. Normalmente no se juega mucho en sus interacciones con otros inversores pero a lo largo de su vida profesional habrá muchos y constantemente están negociando pequeños favores.

17. Los grandes inversores se preocupan más por su portafolio de inversiones que por una empresa concreta.

La razón por la cual startups funcionan tan bien es que todo el que tiene poder de decisión también tiene acciones. La única manera de que uno tenga éxito es que todos lo tengan. Esto conlleva de forma natural a que todos estiren en la misma dirección aunque pueda haber divergencia de opiniones en la táctica a seguir.

El problema es que los grandes inversores no tienen exactamente la misma motivación. Es parecida pero no idéntica. Ellos no necesitan que una startup concreta sea un éxito, sino que su portafolio en conjunto de buenos rendimientos. En casos extremos ésta divergencia de objetivos y motivaciones se hace clara cuando sacrifican alguna startup que no cumple con sus expectativas, un lujo que los fundadores normalmente no se pueden permitir.

Los grandes inversores suelen clasificar a las starups en tres categorías: éxitos, fracasos y “muertos vivientes” – compañías que van tirando pero que no parece que vayan a ser compradas o salir a bolsa en un futuro inmediato. Para los fundadores el término “muertos vivientes” suena bastante rudo. Dichas compañías suelen estar muy lejos de ser consideradas fracasos en base a parámetros convencionales, pero si pueden serlo de acuerdo a los criterios de un inversor. Lo peor es que consumen el mismo tiempo y atención por parte del inversor que un proyecto de éxito. Por ello si una empresa tiene dos estrategias posibles, una conservadora que probablemente de resultado a largo plazo, aunque modesto, y otra agresiva que llevará a un éxito rotundo o al fracaso más triste, las Capital Riesgo siempre abogarán por la segunda. Para ellos la inversión ya está hecha y es mejor saber cuanto antes si el proyecto será un gran éxito y en caso contrario dedicar su atención a otro.

En caso de que una startup tuviese problemas graves la Capital Riegos podría llegar a simplemente vender su participación a un precio bajo a otra de las compañías de su portafolio. Philipp Greenspun dijo en Founders at Work que Ars Digita’s hizo eso con su proyecto.

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14-09-2007

Manual sobre Inversores (7)

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14. La negociación no acaba hasta que se haya firmado
Muchos acuerdos de inversión o adquisición ocurren en dos fases. Hay una primera fase de negociación que se centran en los temas principales. Si se llega a un entendimiento suele definirse una carta de términos que lista los principales elementos del acuerdo. Esta carta no tiene peso legal pero es un paso muy importante. Suele significar que el acuerdo llegará a buen puerto en cuanto los abogados hayan trabajado los detalles.

En teoría estos detalles se suponen menores, ya que por definición los puntos importantes están cubiertos en la carta de términos.No obstante, la falta de experiencia y cierto optimismo suelen hacer pensar al fundador que cuando tiene la carta de términos todo ha acabado. Ellos desean el acuerdo y todo el mundo actúa como si el acuerdo fuera firme, por lo cual es normal que se crea que se ha logrado.

Lo cierto es que el acuerdo aún no es válido y probablemente tardará todavía algunos meses. En unos meses muchas cosas pueden cambiar para una startup. Ocurre frecuentemente que los inversores sufran del remordimiento del comprador. Consecuentemente es vital que se continúe animando la venta y convenciendo al comprador o inversor hasta el mismo momento del cierre. En caso contrario los detalles “menores” que no se especificaron en la carta de términos serán interpretados como desventajosos. La otra parte puede incluso terminar el proceso. Si eso ocurre normalmente se darán explicaciones relacionados con detalles técnicos que les confundieron, en vez de admitir que simplemente cambiaron de opinión.

Puede ser muy duro mantener la presión sobre un inversor o comprador hasta el momento del cierre, principalmente porque la presión más efectiva es la competencia de otros inversores o compradores, y éstos suelen desaparecer del mapa en cuanto se establece la carta de términos.Es importante mantenerse lo más próximo posible a éstos rivales, pero es primordial mantener el proyecto en la cresta de la ola. Los inversores o compradores se fijaron en tu proyecto porque era notorio y esperan mucho de él. Sigue desarrollando funcionalidades, aumentando base de usuarios y mantén la presión mediática.

15. A los inversores les gusta invertir conjuntamente

Me ha sorprendido descubrir lo predispuestos que están los inversores co-invertir conjuntamente con otro inversor. Lo lógico sería pensar que si creen haber encontrado una buena oportunidad la quieran para ellos y no quieran repartir, pero la realidad es distinta. Se puede entender que en caso de los “Business Angels” ya que éstos invierten cantidades menores y no les gusta tener demasiado dinero en un solo proyecto. Pero la empresas de Capital Riesgo también inviertan conjuntamente con bastante frecuencia. ¿Por qué?

En parte creo que se debe a que las Capital Riesgo valoran mucho lo que piensan de ellas otra Capital Riesgo. Consecuentemente los proyectos que despiertan el interés de muchas tienen mayor probabilidad de cierre y pero también que se exploren oportunidades de colaboración entre ellas.

Existe otro motivo racional para querer múltiples Capital Riesgo en un acuerdo: un inversor que invierte contigo en un proyecto es un inversor menos que invertirá en un proyecto competidor. Aparentemente Kleiner y Sequoia no estaban muy predispuestos a repartirse la inversión en Google, pero finalmente lo hicieron, supuestamente por éste motivo o al menos en parte.

No obstante creo que la razón principal es su temor a dar una mala imagen en caso de que las cosas vayan mal. Si varios se equivocan en una decisión consensuada el fracaso parecerá más fruto del azar o que era impredecible y por ello tendrá un menor impacto en su reputación.

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09-07-2007

Manual sobre Inversores (6)

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12. Ser rechazado por inversores no significa mucho

Algunos emprendedores se derrumban cuando son rechazados por inversores. No deberían tomárselo tan a pecho. Para empezar, los inversores se equivocan muchas veces. Me costaría pensar en alguna startup de éxito que no fue rechazada por inversores en algún momento. Muchas Capital Riesgo rechazaron a Google. Consecuentemente la reacción de una Capital Riesgo no significa gran cosa.

Los inversotes muchas veces te rechazarán por motivos superficiales. El otro día leí una historia acerca de una Capital Riesgo que rechazó una startup simplemente porque habían repartido acciones a muchas personas de manera que eran necesarias demasiadas firmas para cerrar el trato.

El motivo por el cual las Capital Riesgo pueden comportarse así, es porque tienen muchas alternativas. No importa si te subestiman por alguna razón superficial porque el siguiente candidato a invertir será casi igual de bueno que tú (artículo buenísimo de Paul Graham acerca modelos de juicios – traducido al español).

 Imagina que debes elegir manzanas en una frutería. Coges una con una pequeña mancha, seguramente sólo se trata de una mancha superficial y por ello no relevante, pero para que detenerse a estudiar si la mancha es superficial o afecta a toda la manzana? No vale la pena, hay muchas más. Consecuentemente descartas una manzana que podría ser fantástica.

Los inversores serán los primeros en admitir que se equivocan muchas veces. Así que si te rechaza uno no pienses automáticamente que lo estás haciendo mal. ¿Como mucho pregúntate si puedes corregir algo?

13. Los inversores son emocionales

Me ha sorprendido descubrir lo emocionales que pueden llegar a ser los inversores. Esperarías que fuesen fríos y calculadores, o al menos objetivos y orientados al negocio. Pero muchas veces no es así. No estoy seguro si es su posición de poder que los hace así, o las cantidades ingentes de dinero que manejan. En cualquier caso las negociaciones de inversión se vuelven muchas veces en un tema personal. Si ofendes a un inversor éste desaparecerá en menos que canta un gallo.

Hace algún tiempo una conocida empresa de Capital Riesgo ofreció una ronda de financiación tipo “A” a una startup a la que habíamos aportados capital semilla. Al poco tiempo descubrieron que una empresa de Capital Riesgo rival también estaba interesada. Les atemorizó tanto la posibilidad de ser rechazada a favor de la otra empresa de Capital Riesgo que presentaron lo que se llama un “acuerdo de condiciones bomba” imponiendo un plazo de 24h a los emprendedores para decir “Si” o “No”, ya que transcurrido el plazo cerrarían las vías de negociación. 

Este tipo de prácticas son bastante dudosas pero no por ello infrecuentes. Lo que me sorprendió fue su reacción cuando les llamé para hablar acerca de ello.  Les pregunté si seguirían interesados en la startup si la Capital Riesgo finalmente no hiciera ninguna oferta y me dijeron que no. Que razones racionales podrían justificar ésta respuesta? Si pensaban que el proyecto era una buena inversión que más daría lo que pensaba otra Capital Riesgo?

Seguramente era su obligación con sus socios capitalistas invertir en las mejores oportunidades que pudieran encontrar. En realidad deberían estar encantados si la empresa rival finalmente no hiciese ninguna oferta, porque eso significaría que ésta estaba dejando pasar una buena oportunidad. Naturalmente no había ninguna base racional para su comportamiento. Simplemente no podían soportar la idea de quedarse con lo que su rival no quería.

En toda ésta historia el “acuerdo de condiciones bomba” no era únicamente una triquiñuela táctica para presionar a la startup. Era también un intento de romper una relación antes de ser rechazado. En un ensayo anterior (artículo original de Paul Graham en inglés) ya dejé entrever como las empresas de Capital Riesgo a veces se comportan como colegialas. Me consta que unas cuantas ya han bromeado acerca de ésta comparación, pero ninguna lo ha negado.

 

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06-07-2007

Manual sobre inversores (5)

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10. La contribución de los inversores suele ser subestimada.

Los inversores hacen mucho más para las startups que simplemente darles dinero. Suelen ayudarles a hacer buenos tratos y introducirlos a personas que les pueden ayudar. Además, algunos de los más inteligentes, particularmente los Business Angels, pueden dar buenos consejos acerca del producto.

De hecho, diría que lo que diferencia a los buenos inversores de los mediocres es la calidad de sus consejos. Muchos inversores dan consejos, pero solo los mejores dan buenos consejos.

De todas formas, independientemente del tipo de ayuda que pueden prestar los inversores a una startup, ésta suele ser subestimada. Eso es así en parte porque es bueno para todos que se piense que los fundadores controlaron todos los detalles y todas las buenas ideas provienen de dentro de la empresa. Eso hace que aumente el valor de la compañía.

Ésta tendencia es reforzada por la obsesión que muestran los medios por los fundadores. Veamos, en una compañía fundada por 2 socios, el 10% de las ideas puede que provengan de la primera persona que se contrató. De hecho si no fuera así, probablemente se podría decir que no se ha contratado a la persona correcta. A pesar de ello, ésta persona será totalmente ignorada por la prensa.

Os digo esto como fundador: la contribución de los fundadores es siempre sobrestimada. El peligro de ésta situación es que nuevos emprendedores, viendo a otros fundadores, los vean como superhombres (…o mujeres), creyendo que deberán emularlos. La realidad es que todo el “show” solo es posible con la ayuda de multitud de otras personas de sus equipos que nunca aparecen en escena.

11. Las Capital Riesgo temen dar mala imagen.

Me ha sorprendido mucho, descubrir lo tímidas que son muchas Capital Riesgo. Parece que teman fracasar a los ojos de sus socios o incluso de aquellos cuyos fondos invierten.

Es posible medir este miedo observando que algunos no están dispuestos a invertir dineros del fondo que manejan pero si están dispuestos a invertir personalmente como “Business Angels”. De todas formas no es rigurosamente correcto decir que las Capital Riesgo están menos dispuestos a tomar riesgos. Lo que no están dispuestos, es a hacer cosas que puedan proporcionarles una mala imagen o reputación. Aunque pueda parecerlo, no es lo mismo.

Veamos un ejemplo. Muchas Capital Riesgo dudarían a la hora de invertir en una startup fundada por un par de hackers de 18 años por muy brillantes que sean. Si el proyecto fracasa, sus socios podrán decir: “Como se te ocurre invertir $x millones de nuestro dinero en unos jovenzuelos de 18 años?”

En cambio si una Capital Riesgo inviertese en una startup fundada por 3 ex – ejecutivos de banca, de 40 años y que pretenden subcontratar su desarrollo de producto – que a mi modo de ver es mucho más arriesgado – nadie les podría criticar si fallase.  A priori, la segunda inversión parece mucho más prudente.

Como dijo un amigo mío, “La mayoría de las empresas de Capital Riesgo no harían nada que suene mal al tipo de personas que gestionan fondos de pensiones”. Los “Business Angels” son más libres porque no tienen que rendir cuentas a nadie.

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02-07-2007

Manual sobre Inversores (4)

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8. Las valoraciones son pura ficción

Las empresas de Capital Riesgo admiten que las valoraciones son artificiales. Ellas deciden cuanto dinero necesitas y que fracción de la compañía quieren. Mediante estos dos parámetros se establece la valoración.

Las valoraciones van subiendo en función del tamaño de la inversión. Una empresa en la que un “Business Angel” está dispuesto a invertir 50.000$ con una valoración de 1 millón de $ no será capaz de obtener 6 millones de $ con esa misma valoración. Eso llevaría a una situación donde los fundadores tendrían menos de un séptimo de la compañía. Muchas Capital Riesgo no se sentirían cómodos con éste escenario. Es por ello que no se oyen operaciones donde una Capital Riesgo invierte 6 millones de $ a una valoración pre-money de 1 millón de $.

Consecuentemente si las valoraciones cambian dependiendo de la cantidad invertida, esto demuestra cuan poco fiables son a la hora de expresar el valor intrínseco de la compañía.

Dado que las valoraciones son tan artificiales, los fundadores no deberían preocuparse demasiado por ellas. No deberían perder mucho tiempo con éstos asuntos. De hecho una valoración alta puede ser un problema. Si obtienes financiación a una valoración pre-money de 10 millones de $, no te dejarán vender la compañía por menos de 20. Tendrás que vender por más de 50 para que la Capital Riesgo obtenga un multiplicador de su inversión de 5, que suele ser bajo para ellos. Probablemente querrán que aguantes hasta que puedan obtener un multiplicador de 100. Pero claro, tener que vender tan caro reduce mucho las probabilidades de ser comprado. Muchas compañías te pueden comprar por 10 millones de $, pero muy pocas por 100. Dado que una startup es una apuesta donde solo hay dos posibilidades - ganar o perder – lo que en realidad quieres es optimizar tus probabilidades de ganar, no tu porcentaje de participación.

¿Entonces porque los fundadores suelen buscar valoraciones altas? Están confundidos por una ambición inoportuna. Creen tener más éxito si consiguen una valoración más alta. Por lo general suelen codearse con otros fundadores y si consiguen una valoración mas alta podrán decir: “la mía es más grande que la tuya”. Pero en realidad obtener financiación no significa mucho. Realmente lo que debería importarle al fundador es como acaba la aventura y obtener una valoración demasiado elevada reduce las probabilidades para el fundador de acabar en una buena situación.

La única ventaja de una valoración alta es que te diluyes menos. Pero hay otra manera de conseguir lo mismo. Pide menos dinero.

9. Los inversores buscan a emprendedores que se parezcan a los últimos emprendedores de éxito.

Hace diez años los inversores buscaban al siguiente Bill Gates. Eso fue un error, ya que Microsoft fue un startup poco corriente. Empezaron casi como una empresa de servicios de programación. La razón por la que crecieron tanto fue porque gracias a IBM les cayó el estándar para PC.

En éstos momentos las empresas de Capital Riesgo están buscando al siguiente Larry y Sergy. Eso es bueno, ya que Larry y Sergey se parecen más a lo que cabría llamar emprendedores ideales para una startup.

Hasta la fecha los inversores pensaban que era importante para un emprendedor ser un experto en su negocio. Por ello estaban dispuestos a financiar legiones de MBAs que querían utilizar el dinero para contratar programadores que construyeran el producto por ellos. Eso sería como financiar a Steve Balmer esperando que éste contrate a Bill Gates – la burbuja nos ha enseñado que es más bien al revés. Hoy en día la mayoría de empresas de Capital Riesgo saben que deben financiar a los técnicos. Esto ocurre sobretodo con los punteros. Las más mediocres todavía buscan financiar a MBAs.

Si eres un “hacker” es bueno oír que los inversores están buscando a los nuevos Larry y Sergey. Las malas noticias son que los únicos inversores que realmente podrán acertar serán aquellos que sepan como eran Larry y Sergey cuando eran estudiantes y no las estrellas mediáticas que son ahora. Lo que algunos inversores siguen sin entender es lo poco convincentes y seguros de si mismos que pueden parecer los emprendedores cuando están empezando.

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13-06-2007

Manual sobre Inversores (3)

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6. La mayoría de inversores solo buscan grandes éxitos

Las empresas de Capital Riesgo prefieren proyectos que tienen la posibilidad de salir a bolsa. Es allí donde hay dinero a ganar de verdad. Saben que la probabilidad de que una startup concreta salga a bolsa es baja, pero buscan invertir en aquellas que al menos tienen una posibilidad.

Actualmente la manera en la que parece que operan las Capital Riesgo es invertir en un buen número de proyectos, de los cuales la mayoría fracasan pero uno es Google. Aquellos pocos proyectos que acaban arrasando, compensan con creces las pérdidas de todas las demás inversiones. Esto significa que muchas Capital Riesgo sólo invertirán en ti si eres un Google en potencia. No les interesan inversiones con poco riesgo pero que puedan ser adquiridas pro 20 millones de dólares. Tiene que existir la posibilidad, por muy remota que sea, de que la empresa se convierta realmente en una gran compañía.

Nota de Babalum: Leyendo éste párrafo me vienen a la mente las teorías de los cisnes negros positivos de Nassim Taleb. Recomiendo leer ésta parte de la serie de librobits “Confundidos por el azar” donde Taleb explica su propia estrategia de inversión

En éste punto los “Business Angels” son diferentes. Normalmente éstos se dan por satisfechos si pueden esperar la venta de la empresa por 20 millones de dólares, aunque naturalmente no despreciarán proyectos que tengan probabilidad de salir a bolsa. Consecuentemente es bueno tener un plan a largo plazo ambicioso ya que complaceremos a unos y a otros.

Si acabas aceptando el dinero de una Capital Riesgo, más vale que estés seguro de tus planes ambiciosos ya que normalmente los términos impuestos por éstas dificultan una adquisición prematura. No te dejarán vender antes de que se pueda lograr una valoración de la compañía de acuerdo a sus expectativas.

7. A las empresas de Capital riesgo solo les interesan proyectos donde puedan invertir mucho dinero

Dado que las empresas de Capital Riesgo suelen gestionar fondos de inversión les interesa aportar grandes sumas. Un típico fondo de una empresa de Capital Riesgo suele ser de cientos de millones de dólares. Si la empresa tiene 10 socios y el fondo es de 400 millones de dólares, a cada uno le toca seleccionar e invertir 40 millones de dólares. Normalmente las empresas de Capital Riesgo forman parte de los Consejos de Administración de las empresas en las que invierten. Consecuentemente si sus inversiones fueran en promedio de 1 millón de dólares, cada uno tendría que participar en 40 consejos (160 reuniones al año si se celebran trimestralmente). Eso ya no es divertido. Es por ello que prefieren invertir más de una sola vez.

Pensar que por necesitar poco dinero te va a ayudar para que las Capital Riesgo te consideren una ganga es equivocado. De hecho te hace menos atractivo ya que significa que las barreras de entrada a tu negocio son bajas.  Cualquier competidor puede encontrar alguien que le preste una suma de dinero parecida ya que ésta es reducida. Ellos prefieren tratos de mayor envergadura, donde puedan invertir mas dinero de una sola vez y optimizar el rendimiento de su propia dedicación y tiempo.

De nuevo, los “Business Angels” son distintos dado que invierten su propio dinero. Les parece perfecto invertir menores cantidades, incluso a veces 20.000 dólares, siempre y cuando el retorno potencial les resulte suficientemente atractivo. Así que si estás pensando en montar algo por poco dinero, búscate un “Business Angel”.

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